Los dinosaurios más peligrosos

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Si algo es seguro, es que el Jurásico y el Cretácico fueron épocas peligrosas. A lo largo de estos períodos hasta la Gran Extinción del Cretácico-Terciario (Extinción KT a partir de ahora) se desarrollaron algunos de los depredadores más mortíferos de todos los tiempos. Reptiles gigantes que acechaban junglas lluviosas y sabanas subtropicales. A continuación, los dinosaurios más peligrosos de la historia:

Tyrannosaurus Rex

Tiranosaurio Rex

El T. Rex, tiranosaurio o Tyranosaurus es sin duda alguna el rey de los dinosaurios. Su figura ha sido retratada de innumerables formas, desde películas y videojuegos hasta juguetes y galletas de dinosaurio. Su nombre significa literalmente “el lagarto temible rey” y es la única especie del género tyrannosaurus. Se trata de un terópodo gigante que vivió en Norteamérica a finales del Cretácico. Compartió territorios con el triceratops, por lo que se piensa que el mítico duelo de estos dos dinosaurios fuera posible. Se extinguieron durante la Extinción KT, al igual que los demás dinosaurios no aviarios.

Pudo ser el superpredador de su ecosistema, cazando todo tipo de presas. En su territorio nadie se pudo igualar al T. Rex. Medía unos 5 metros de alto y 12 de largo, pesaba aproximadamente entre 4,5 y 9,5 toneladas y poseía unos dientes de hasta 30 centímetros. Esto los convierte en los dientes más grandes de cualquier dinosaurio carnívoro jamás encontrados. Tenía dos pequeñas patas delanteras que pudieron servirle para sujetar sus presas mientras las devoraba. Contrastan con sus dos enormes patas traseras.

En cuanto a si tenían plumas o escamas, es un misterio, pero recientes investigaciones apuntan a que poseían algún tipo de plumaje. Se cree que fueron cazadores solitarios y que, probablemente, su naturaleza agresiva les impidiera formar grupos familiares. Es sin duda uno de los dinosaurios más peligrosos que han existido.

Giganotosaurus

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Imagen de WikiPedia

El Giganotosaurus, también conocido como Giganotosaurio, se trata de uno de los grupos de terópodos más grandes que existen. Hasta su descubrimiento, no se sabía que los dinosaurios terópodos pudieran alcanzar tales dimensiones. Vivieron a mediados del Cretácico, en la actual Sudamérica. Tienen una forma muy parecida a los Tiranosaurios Rex, aunque algo más grandes.

Los giganotosaurios llegaban a medir hasta 13 metros de largo de la punta del cráneo a la cola. Tenían una cabeza de entre 1 y 2 metros, con largos dientes serrados preparados para desgarrar y se calcula que podían pesar más de 8 toneladas. Debido a su tamaño seguramente se convirtió en el superpredador de su ecosistema, es decir, que cazaba incluso a otros depredadores de menor tamaño. Debió ser uno de las especies de dinosaurios más peligrosos incluso para los de su misma especie.

Era un cazador oportunista, ya que solía alimentarse de los cadáveres que otras especies más ágiles habían cazado. Su mandíbula no poseía la tremenda fuerza de otros terópodos como el T. Rex, así que la hipótesis más aceptada es que utilizara la mordida para hacer sangrar a sus víctimas y luego perseguirlas, no para forcejear. Más al estilo de un dragón de Komodo que al de un cocodrilo. Vivía en la Patagonia junto a otros colosales animales como algunas especies de Titanosaurios, otro de los dinosaurios más peligrosos que pudieron existir.

Mosasaurus

mosasaurio
Imagen de WikiPedia

Los Mosasaurus o Mosasaurios son unos parientes cercanos de los dinosaurios. A menudo son catalogados como “cocodrilomorfos”, debido al tremendo parecido con la calavera de estos animales. Sin embargo, los Mosasaurios habitaban aguas profundas, como así lo sugiere el registro fósil. Su cuerpo recuerda al de cualquier gran animal marino, cuatro aletas producto de patas vestigiales que utilizaba a modo de timón, para cambiar la dirección del nado. Y una gran aleta en la cola que le permitía desplazar grandes cantidades de agua, lo que le hacía alcanzar los 50 km/h en el agua. También alcanzaba longitudes de hasta 15 metros de largo.

No obstante, pese a ser un animal marino, no poseía branquias y debía volver a la superficie para retomar oxígeno. Además no poseía unos ojos ni bulbos olfativos muy desarrollados, lo que nos indica que probablemente se alimentara de animales más pequeños como tortugas o mosasaurios más pequeños durante sus estadías en aguas bajas. El descubrimiento de los primeros fósiles de mosasaurio (hace más de 200) años fue fundamental para determinar que las especies también pueden extinguirse. Este magnífico ejemplar se extinguió durante la Extinción K-T, justo en el momento en que el mosasaurio se estaba diversificando en varias especies, todas ellas son de los tipos o clases de dinosaurios más peligrosos, extintas también.

Deinonychus

dinosaurios que más miedo dan

Cuando alguien nos habla de velocirraptores, instantáneamente nos viene a la cabeza la imagen del temible velociraptor de Jurassic Park, tan inteligente que había aprendido a abrir puertas… Y aunque es cierto que los velociraptor fueron de los cazadores más inteligentes del Cretácico, apenas medían un metro de alto y parecían una gallina enfadada. Además de que vivían en las llanuras de Mongolia. El animal que Steven Spielberg nos muestra en su película es un deinonychus, pariente americano cercano al velociraptor. Aunque, en pos de la estética cinematográfica, se obvió que estos dinosaurios también tenían plumas. Es más, para nuestros estándares modernos, de verlo en persona nos habría recordado más a un gran ave que a un reptil.

Los deinonychus, cuyo nombre significa “garra terrible”, medían entre 1,3 y 1,8 metros de alto y unos 3 metros de largo. Tenían una larga cola y una garra retráctil de hasta 12 centímetros con la que atacaba a sus presas. Eran bípedos y, como otros terópodos, tenían una postura inclinada, parecida a la de las aves mdernas.

Al igual que sus primos, también eran extremadamente inteligentes en comparación con los demás dinosaurios. Así que es más que probable que cazaran en grupo y se coordinaran para realizar ataques conjuntos y demás tácticas. Pudo haber cazado crías de otros dinosaurios más grandes, así como a dinosaurios más pequeños. Y, como la mayor parte de los carnívoros, también se cree que pudo también ser carroñero si la ocasión lo merecía, como otras muchas especies de dinosaurios más peligrosos.

Megalodón

megalodon

Aunque no se trate de un dinosaurio, y de hecho su aparición es posterior a la Extinción K-T, hemos creído conveniente hacer una mención especial a este animal tan temible, el megalodón. Es increíble, pero de estos animales tan gigantescos solo se conservan sus dentaduras. Esto es debido a que todas las especies de tiburones solo tienen huesos en sus mandíbulas, el resto de tejidos que conforman la columna y articulaciones, están compuestos únicamente de cartílago, que se descompone y no fosiliza.

Así pues, las estimaciones que se han hecho de su tamaño rondan entre 11 y 18 metros de longitud, un verdadero monstruo marino. Cuatro veces más grandes que el gran tiburón blanco, que es el tiburón depredador más grande que existe. Sin duda alguna, uno de los depredadores más grandes y peligrosos que han poblado alguna vez los mares. Apenas unos metros más pequeño que la enorme ballena azul, el animal más grande que jamás ha existido. Se cree que su extinción (hace unos 2,6 millones de años) pudo deberse a la bajada de temperaturas del mar al inicio de una glaciación, privando a nuestro voraz asesino de presas grandes y lugares adecuados donde reproducirse.

Esperamos que te haya gustado nuestro artículo sobre los dinosaurios más peligrosos que han existido. Te animamos a ver más especies de animales fascinantes que ya no existen. ¡Sigue bajando un poco más!

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